Mi inicio como la otra mamá

Realmente cuando uno es niña nunca pensamos tener el papel de madrastra o como yo me llamo a mi misma "la otra mamá", siempre soñamos con encontrar a nuestro príncipe azul, tener una historia de amor y ser felices por siempre, en términos de ser las princesas del cuento de hadas. 


Lastimosamente ni somos princesas, ni estamos en un cuento de hadas.


Cuando conocí a mi ahora esposo, supe desde el principio que tenía un hijo, nunca lo ocultó de mi, pero tampoco tuvimos convivencia inmediata... pero de eso hablaremos en otro blog, mi esposo tiene a su hijo Sam (no daré su nombre verdadero por cuestiones de privacidad) toda la semana y los fines de semana los pasa con su mamá, así que realmente cuando eramos novios puedo decir que a mi se me olvidaba que él era papá, que había un niño de pormedio y no era algo importante para mi en ese entonces.




Nuestra convivencia durante ese periodo fue enteramente nuestra, hasta que conocí Sam, cuando Sam entró en la ecuación me di cuenta que yo no era la principal prioridad de mi esposo, que Sam era un niño especial (Sam tenía y continúa teniendo problemas de lenguaje) y que necesitaba mucha atención, así mismo me di cuenta que mi esposo por cuestiones de vivencias durante su infancia estaba tratando de compensar por medio de su hijo.


En ese entonces siendo novios, aunque veía algunas cosas mal y a veces me sentía mal con algunos eventos, y frases dichas,  en mi mente me dije "cómo cría a su hijo no es mi problema", pero mi sentir ahora es lo principal.


Pero ya casados me di cuenta cuán involucrada y no involucrada puedo estar o cuan afectada o no he salido o estoy 


Entonces es a partir de aquí es donde te compartiré mis vivencias y algunas recomendaciones que espero te sean útiles.


Sin más, espero pasas una hermosa tarde o día. 


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